jueves, 18 de diciembre de 2014

THP 2



Era un día como cualquier otro, en una ciudad como cualquier otra. En aquella escuela, los estudiantes estaban paseando por los pasillos de la escuela en busca de su clase. Dos jóvenes, platicaban mientras evadían a sus compañeros que también intentaban llegar a clases.

—Te lo digo Ren, lo escuché hace poco.-decía un jovencito de cabellos castaños cortos y de ojos azules.

—No puede ser cierto Akira.-respondió su amigo, un pelinegro de cabellos rubios y ojos verdes.-Es un mito como lo del fantasma del baño o algo así.-

—Es verdad. Lo que hizo ese tal Ryuyami hace 8 años en verdad sucedió.-

Ren se detuvo, encarando a su amigo con un gesto de enojo.


—¿Me estás diciendo que hace 8 años un sujeto como nosotros pudo planear relaciones sexuales para sus amigos? Eso es de locos.-

—Lo escuché, y sé que puedo comprobarlo. Quizás pueda hacer algo parecido a lo que él hizo.-

—¿Harás un plan para acostarte con Kyoko? Eres un psicópata si lo piensas así.-

—Ya verás, pero si resulta, no quiero que vengas a rogarme.-

Fue la última palabra que dijo el jovencito antes de que ambos entraran a clase. En esta, se sentaron juntos, pero Akira miraba a la chica de la fila de a su lado hasta el frente. Era una hermosa jovencita de ojos color miel y piel blanca como la nieve. Sus ojos eran negros y profundos, los cuales se posaron un momento sobre Akira, quien sonrió. La clase pasó sin mayores cosas hasta que llegó el descanso. En este la chica se levantó y se acercó a ese joven.

—Akira, ¿Querías hablar conmigo?.-

—Sí, quería saber si tenías algo que hacer hoy ya que yo…-

—Te lo he dicho antes, lo nuestro no puede ser. Te quiero mucho y tú a mí pero, no es correcto tener algo ahora. No quiero que algo me distraiga de los estudios.-Ella se acercó y le dio un suave beso en la mejilla.-Lo siento.-

Kyoko se alejó de ahí para encontrarse con unas cuantas amigas con las que salió del salón, ante la mirada de Akira, quien solamente soltó un suspiro. Ren se le acercó y le puso una mano en el hombro para consolarle.

—Descuida amigo, habrá muchas más mujeres que quieran tener algo contigo.-

—No Ren, yo quiero a Kyoko.-

—Pero ella no te quiere a ti, así que mejor vamos a comer.-

—No gracias, tengo algo que hacer.-

Sin mediar ninguna otra palabra, Akira salió del salón después de ver que Kyoko se había alejado. Desde la distancia, seguía a su grupo de amigas con el propósito de no ser descubierto. Avanzando varias calles donde cada una de ellas se iba despegando de la formación para entrar en sus casas. Al final, Kyoko se despegó de su última amiga y entró en su hogar, donde Akira espiada desde lo lejos.

La casa de Kyoko era una de dos pisos, delante la cual había un jardín con un árbol. Akira pensó que le quedaría cerca el balcón donde estaba el cuarto de la chica, por lo que se adelantó y escaló aquel espeso árbol encontrándose con una sorpresa. Arriba, ya había una persona que parecía espiar la casa junto a la de Kyoko.

—¿Quién eres tú?.-preguntó Akira mirando a ese hombre.

—Mi nombre no es importante, no estaré aquí mucho tiempo.-

—Estabas espiando la casa del vecino.-

—Y tú venías a lo mismo, ¿No?.-le encaró aquel hombre.-Vienes a espiar a la chica de esta casa.-señaló la casa de Kyoko.-Noté cuando la chica entró a su casa, inmediatamente después viniste a este árbol. El árbol no da frutas, por lo que no viniste a recoger una, tampoco me viste desde afuera porque me hubieras encarado desde ahí, así que supongo que vienes a espiar a esa chica.-

Akira quedó realmente sorprendido por lo que aquel hombre acabó de decirle.

—Eso no es cierto.-reclamó el jovencito.

—Y sin embargo, sigues hablando en voz baja para no ser descubierto.-respondió el hombre.-¿Qué quieres de esa chica que buscas espiarla?.-

—Yo no…-

—Parece una chica normal.-aquel hombre de cabellos negros estaba apuntando su cámara hacia la ventana de esa jovencita.-No tiene nada fuera de lo normal, o al menos no es tan evidente. Un momento…-el hombre parecía enfocar el lente de su cámara, cuando el disparador de la misma se escuchó.-Esto sí que es interesante.-

—¿Qué cosa? ¿Qué es lo que viste?.-preguntó con desesperación Akira.

—Nada, a menos que me digas que quieres con ella.-sonrió aquel hombre.

—Bien, te lo diré.-el joven suspiró un momento.-Se llama Kurokawa Kyoko. Ella es una chica linda, y siempre la he querido, pero se resiste y dice que no quiere una pareja como yo, que tiene sus estudios y podría representar un obstáculo. Ella es dulce y tierna, por lo que estoy enamorado de ella.-

El hombre se le quedó mirando a ese joven unos segundos.

—Quieres acostarte con ella, ¿Cierto?.-

—¿Qué?.-reclamó Akira sintiendo calor en su rostro.

—Si de verdad quisieras conquistar su corazón, estarías frente a su puerta con un ramo de flores, no intentando espiarla. Si la espías, quiere decir que no la conoces bien, o que quieres ver un detalle que te impide estar con ella.-el hombre miró su cámara con curiosidad, revisando la última foto que había hecho.-Y creo saber qué es ese obstáculo del que habla.-

—¿Qué es?.-

—Oye chico, mi trabajo es descubrir las verdades de las personas, por eso soy investigador privado. Si quieres información, tendrás que pagar.-

—Soy un estudiante, no tengo dinero. Si lo tuviera pagaría para tener sexo con alguien.-se molestó mientras miraba abajo buscando la manera segura de bajar.-Ren tenía razón, esto de la historia de los planes para tener sexo era una mala idea.-

—Un momento.-detuvo aquel hombre.-¿De qué planes hablas?.-

—En mi escuela hay una historia de un chico hace años que logró tener relaciones con las chicas que quiso, además de que a sus amigos les consiguió también a las chicas que quería usando planes sofisticados.-

—Suena a un chico muy inteligente, ¿Cuál era su nombre?.-

—Kinugasa Ryuyami, o algo así. Pensé que podría hacer algo similar pero solo soy un tonto.-

—Toca a su puerta.-dijo aquel hombre.

—¿Qué?.-

—Toca a su puerta y dile si quiere salir contigo.-

—Quiero espiarla para descubrir el por qué no quiere estar conmigo y quieres que vaya a verla directamente.-

—Si lo haces, te daré la razón por la cual ella no acostarse contigo. Ve y pregúntale si quiere salir contigo.-

Aquello resonó en la mente de Akira por unos momentos. Sin pensárselo mucho bajó del árbol y acudió a la puerta de la casa, donde toco el timbre. Desde el árbol, el hombre apuntaba su cámara hacia el jovencito.

La puerta se abrió y Kyoko apareció frente al jovencito.

—Hola.-saludó él ligeramente nervioso.-Quería preguntarle algo.-

—¿Qué pasa esta vez?.-respondió la chica cruzándose se brazos.

—Es que, me gustaría salir contigo y que nos conociéramos mejor, verás que…-

—Akira, ya te lo he dicho, no tengo tiempo para citas y esas cosas. Tengo que concentrarme en los estudios y no puedo distraerme. ¿Puedo ayudarte en otra cosa?.-

—No, es todo.-

La puerta se cerró casi de manera grosera frente al jovencito, quien regresó con cautela al árbol, donde aquel hombre seguía ahí.

—¿Y bien?.-

—Te odia.-respondió el hombre sin cortarse.-Esa es la razón por la cual no quiere nada contigo.-

—¿Cómo sabes eso?.-

El hombre le mostró la cámara de alta definición, en la cual había fotos que habían sido tomadas mientras ambos jóvenes conversaban.

—En cuanto te vio, se cruzó de brazos. Señal de que no estaba dispuesta a hablar contigo. Poner los brazos al frente representa una barrera.-indicó el hombre pasando a otra foto.-En cuanto le dijiste de la invitación a salir arrugó el entrecejo, lo que indica desprecio. La idea de salir contigo le provoca desdén. Llámame loco pero esas son señas de que te odia.-

—No creo que sea cierto.-

—Puedes hacerme caso o seguir pensando ingenuamente que hay alguna posibilidad. No es mi trabajo convencerte de nada, aunque si que podría descubrir la razón por la cuál te odia.-

—Pues yo no le he hecho nada.-

—Es lo que dicen todas las personas, pero siempre hay algo.-

—Escucha chico, investigaré un poco sobre esa chica para que puedas conquistarla y se acueste contigo.-el hombre bajó del árbol.-Mañana te veré y te comentaré lo que descubrí.-

—Oye, pero recuerda que yo no tengo dinero.-

—Descuida, tómalo como un favor que luego vas a pagarme.-comento aquel hombre.-Mañana te buscaré en tu escuela y te diré que cosas esconde esa joven.-

—Soy Takenuchi Akira.-dijo el joven.-Y voy en la escuela…-

—El instituto Nahiro, lo sé.-el hombre con la cámara comenzó a alejarse del lugar.-

—Espera, aun no se tu nombre.-exclamó aquel joven antes de que el de la cámara se alejara más.

El hombre se quedó de pie, girando la cabeza solamente para mirar de reojo a ese jovencito.

—Me llamo Kinugasa Ryuyami.-fue lo que dijo antes de seguir su camino.



Al día siguiente, Akira estaba en clase con Ren, su mejor amigo. Ambos conversaban con el encuentro que había tenido ayer Akira.

—¿Me estas diciendo que cuando fuiste a espiar a Kyoko te encontraste con el legendario alumnos de los planes?.-reclamaba su amigo con incredulidad.-Eso es algo muy fantástico para que sea real.-

—Te digo que así lo fue. Era él.-

—¿Y te hizo un plan para que estuvieras con Kyoko?.-respondió en tono burlón Ren.

—No, pero dijo que iba a ayudarme a investigar para que yo esté con ella.-

—Sabes que no puedes confiar en un extraño que viste espiando una casa.-señaló la obviedad Ren.-Eso es de locos. Podría secuestrarte o violarte.-

—No creo que algo así suceda, además…-

—Disculpen.-la puerta del salón se abrió.-¿Aquí va el alumno Takenuchi Akira?.-

—Sí, soy yo.-se levantó el aludido un poco desconcertado.-¿Qué ocurre?.-

—Te busca tu tío en la dirección.-

—¿Qué hiciste ahora?.-preguntó Ren.

—Nada.-respondió molesto Akira mientras se dirigía a la puerta.

Aquella jovencita que había dado el recado se alejó corriendo en dirección contraria a donde avanzó Akira, que tenía que cruzar el patio para ir a la dirección. Antes de adentrarse mucho en aquel patio, notó que alguien le llamó.

—Oye chico, por acá.-se escuchó una voz.

Al girarse, Akira pudo observar que se trataba de el mismo hombre que había visto el día anterior. Lo vio sentado en una de las bancas que tenía la escuela, a la cual se acercó pero quedándose de pie frente a él.

—Es raro que estés tú aquí y de pronto me llamen a la dirección, diciendo que mi tío que no se parece a mi me busca.-

—No te llama la dirección, esa chica pasaba por aquí y le pedí un favor a cambio de dinero.-

—¿Y no te preocupa que te descubran aquí?.-sonrió Akira.

—No creo que tengas un problema para romper las reglas, ¿O debería recordarte el evento de Shunin?.-

Akira cambió drásticamente su expresión a una preocupante.

—¿Cómo sabes eso?.-

—Soy un investigador privado, ¿Lo olvidas? Investigar es mi trabajo y en mi investigación descubrí que cierto chico se dedicó a vandálizar las paredes de un templo antiguo en Shunin. Además, de molestar a transeúntes inocentes en las calles de ese mismo lugar.-Ryuyami le sonrió con confianza.

—Se suponía que debías investigar a Kyoko, no a mi.-

—Primero debo saber para quien trabajo, así sé qué límites se pueden cruzar. Sobre ella, lo que tengo es que es la señorita perfección. Calificaciones casi impecables, algunos trofeos deportivos  y es la emprendedora de eventos comunitarios como la recolección de basura en sus calles. Sin antecedentes criminales.-

—Eso lo se yo, no te creo que seas un investigador privado.-

—Si no lo fuera, no hubiera descubierto esto.-sacó de su bolsillo un papel, el mismo que le tendió al jovencito.-Esta es una de las fotos de las cámaras de seguridad de Shunin, donde un jovencito molesta a na mujer y a su hija. ¿Sabes acaso quien es esa hija?.-

Akira tomó la foto que le remontaba algunos años atrás, intentaba recordar ese momento pero debido al tiempo que había  pasado, no lograba formas imágenes en su mente.

—Esto es de antes de que entrara  a esta escuela. ¿Es Kyoko?.-

—Correcto. Kurokawa Ayumi puso la denuncia de aquel joven vándalo que molestaba transeúntes. En el reporte decía que había sido molestada ella y su hija, Kurokawa Kyoko. Ahora sabemos por qué te odia.-

—Grandioso, ahora no va a querer acostarse conmigo.-reclamó Akira decepcionado.

—Aun es muy temprano para darte por vencido. Verás, lo primero que debes hacer es disculparte con ella.-

—¿Qué?.-

—Muéstrale la foto, dile que lo sientes y que no era tu intención, o algo que sea creíble.-

—¿Crees que con eso se resolverá?.-

—Si no funciona, te doy 10000 Yens.-decía con seguridad Ryuyami.-Hazlo hoy a la salida y verás que resultará.-

De pronto la campana sonó, lo que indicaba que el descanso comenzaba y los alumnos salián de sus claes para degustar sus alimentos.

—Ahora piérdete por ahí, espera a la salida y muéstrale la foto para disculparte.-

Akira, sin mucha confianza se retiró de aquella banca para encontrarse con Ren dentro de su salón.

Ryuyami se levantó del asiento y se dirigía a la puerta, cuando repentinamente frente a él estaba Kyoko con un grupo de amigas. Avanzó hacia ellas y tropezó a propósito, cayendo al piso.

—¡Señor!.-dijo Kyoko.-¿Se encuentra bien?.-

—Lo siento, no vi por donde iba.-intentó levantarse pero cayó inmediatamente.-Mi tobillo, creo que me lo torcí.-

—Déjeme ayudarlo.-Kyoko tomó del brazo a Ryuyami y le ayudo a levantarse.-Si quieren adelántense las alcanzo en un momento.-dijo la chica a sus amigas, quienes siguieron su camino.

—No deberías, ve con tus amigas.-

—Para nada señor, déjeme llevarlo a la banca.-

Ryuyami, ayudado por la chica, regresó a la banca donde estaba, fingiendo estar herido y sufrir el dolor de una torcedura.

—¿Duele mucho?.-preguntó ella.

—Sí, pero de verdad no tienes que preocuparte tanto por mi.-

—De ninguna manera, fue mi culpa también por no verlo.-

—Es lo que me saco por venir a buscar a mi sobrino. Quería darle una sorpresa pero parece que ahora la sorpresa me la llevé yo.-

—¿Su sobrino? ¿Quién es él?.-

—Se llama Takenuchi Akira.-

Al escuchar el nombre, Kyoko se paralizó un momento, como si hubieran tocado su interruptor de encendido.

—Es un chico problemático, pero es porque está muy solo.-comentó Ryuyami en tono de preocupación.-Todo lo que hizo cuando era más joven, lo sigue torturando. Escuché que está en una especie de programa para regenerarse y conseguir amigos, pero creo que solo tiene unos pocos por que todos lo odian. ¿Tú lo conoces?.-

—Sí, es mi compañero de clase.-

—Se que quizás es mucho, pero por favor, trátalo bien. No quiero que vuelva a las calles a estar solitario de nuevo, eso nos dolería a todos. Sabemos que él no quiere estar solo de nuevo y es un buen chico, pero cuando se siente solo…-hubo unos momentos de silencio, después de los cuales Ryuyami se aclaró la voz.-Creo que tengo que retirarme para ver a un doctor. Muchas gracias por tu ayuda jovencita.-

—Espere, déjeme ayudarle.-

—No, descuida, ya estoy mejor.-Ryuyami se levantó cojeando.-Muchas gracias, puedes irte con tus amigas.-

—¿Está seguro?.-

—Oye, no estoy tan viejo como señalas.-

—Disculpe usted, entonces me retiro.-

Kyoko se alejó ante la vista de Ryuyami, quien al verla lejos retomó una posición normal. Ryuyami suspiró recordando sus viejos días de la escuela, y más específico, recordando aquella banca donde le gustaba sentarse. De pronto, a su mente vino la imagen de una jovencita rubia de lentes que era su antigua compañera de escuela. Miró al cielo y suspiró.

—Creo que es hora de visitar a una vieja amiga…-

No hay comentarios:

Publicar un comentario